• General,  Historia

    Caballeros de la Noche (1869-1886) – Las logias masónicas en Aragón y Zaragoza (II)

    Entre la primera logia establecida en Zaragoza, San Juan de la Unión Sincera en 1813 y los inicios de la logia «Caballeros de la Noche» pasan más de 50 años de duras convulsiones sociales y políticas en España sin constancia de masonería en Aragón.

    Desde el final de la Guerra de Independencia (1808-1814) hasta los primeros datos que se tienen de la logia «Caballeros de la Noche» (afiliada al Gran Oriente Lusitano Unido) se suceden varios eventos clave. La reposición de la monarquía absolutista con la intervención de los Cien mil Hijos de San Luis y el reinado de Fernando VII y la vuelta de una inquisición férrea, que no solo abordaba aspectos religiosos sino que se entrometió de lleno en cuestiones políticas.

    Además, a la muerte de Fernando VII, y debido a la fragmentación social por la derogación de la Ley Sálica a favor de su hija Isabel II, se sucedieron desde 1833 un total de tres guerras que enfrentaron a carlistas con isabelinos por el trono de España. Estas guerras marcarían la distinción entre conservadores y liberales, que se mantendría con una plena vigencia a lo largo del siglo XIX en casi todos los aspectos sociales, hasta tal punto que moldearían conceptualmente el espectro político español.

    Los inicios de la segunda logia masónica en Aragón

    La fundación de la logia «Caballeros de la Noche» no queda datada directamente, sino que más bien se utiliza el año 1869 como una fecha aproximada, arrojada por los datos indirectos que se poseen de fallecimientos de algunos de sus miembros. La primera documentación directa que se conserva de la logia data de 1875.

    Ello se debe a que, desgraciadamente, toda la información de esta logia zaragozana desapareció durante la Guerra Civil (1936-1939) o en las décadas del franquismo cuando se ordenó requisar todos los archivos, bibliotecas, documentos y enseres relacionados con la masonería. Es curioso que, en este caso, la historia de la logia «Caballeros de la Noche» se pueda reconstruir a través de sus relaciones epistolares con las logias ubicadas en Tenerife, con las que mantenían un estrecho contacto dado por el reconocimiento y amistad mutuos.

    caballeros de la noche cuadro logia

    La vida de la logia

    Los primeros años de la logia fueron especialmente fructíferos y ricos en trabajos. Gozó de una gran actividad tanto interna como externa y, hacia 1875, llegó a pronunciarse sobre las relaciones y el conflicto entre iglesia y estado llamando a la masonería «regular» (sic) a unirse contra los postulados del jesuitismo. Tampoco perdió la ocasión de criticar la crudeza y los estragos sociales que causaron sobre la población española las sucesivas guerras carlistas, a las que tildaban de «guerras fratricidas».

    En esos mismos términos de horror y crueldad se redactó en el seno de la logia una carta, dirigida a todas las logias del Gran Oriente Lusitano Unido, rogando la paz y pidiendo el cese de la guerra que el Imperio Otomano de Abdul Hamid II había comenzado contra poblaciones eslavas como Rumania, Eslovenia, Albania, Serbia o Montenegro. Hechos estos que, en los principales países europeos, tan solo fueron conocidos a inicios del siglo XX, tras el fatídico genocidio armenio.

    Características de la logia

    Los diversos cuadros de logia que se conservan mantienen una media entre los 40 a los 50 miembros activos. Sin embargo, las cifras arrojan un total de 92 iniciaciones, por lo que cabe pensar que algunos de ellos o bien salieron de la logia por motivo de desplazo de Zaragoza o simplemente dejaron la masonería. En menor medida, algunos otros constan en la columna fúnebre, como fallecidos.

    La logia Caballeros de la Noche contaba con numerosos acuerdos de reconocimiento y amistad que en los documentos constan como Garantes de Amistad teniendo en estos talleres de Sevilla, Cádiz, Barcelona, Santander, Madrid, La Habana, Lanzarote y Lisboa, todos ellos dependientes del Gran Oriente Lusitano Unido. Entre sus hermanos, constaban los más diversos oficios como podían ser abogados, artistas, catedráticos, médicos, militares, periodistas, profesores, relojeros, sastres o comerciantes.

    Su miembro más ilustre

    Santiago Ramón y Cajal

    El año 1877 fue de especial relevancia para la logia Caballeros de la Noche pues en ella se iniciaría el posteriormente galardonado premio Nobel Santiago Ramón y Cajal. Concretamente, el 22 de marzo de 1877 la logia contaba con un total de 42 miembros activos a los que hay que añadir las altas de Clemente Herranz Laín -licenciado en Filosofía y Letras-, Eduardo Romeo Soda -medico-, Manuel Martínez de la Cuesta –Coronel de infantería- y con escasos 25 años, Santiago Ramón y Cajal, que adoptaría en logia el nombre simbólico de Averroes. Dada la biografía de Ramón y Cajal, su iniciación en masonería habría tenido lugar después de opositar para los Cuerpos de Sanidad Militar; a su vuelta de la primera Guerra de Cuba como médico de guerra con el rango de Teniente.

    Desde 1879 cabe reseñar una cierto ocaso en la actividad de la logia. Pero no sería hasta el periodo entre 1884 y 1885 cuando se evidenciará la verdadera crisis. Solo se habían producido un total de 36 documentos oficiales. Una muy escueta labor si se compara con los primeros años donde los manifiestos, correspondencias y acciones de la logia eran frenéticos. En ese propio año de 1885, se emite el último documento conservado relativo a la logia Caballeros de la Noche. En ese momento se ponía punto y final a la logia original a pesar de que, entre 1886 a 1892, encendería sus luces un nuevo taller de otra obediencia y con otro numeral que recuperaría el nombre pero que nada tendría que ver con ésta y aún más tarde, a finales del s.XX, tendría lugar una nueva recuperación del nombre para la formación de la tercera logia «Caballeros de la Noche» en Zaragoza.

  • libro balnco pandemia
    Actividades,  General,  Reflexiones

    Después de la pandemia

    Comienza estas semanas un curso masónico atípico, tal vez -esperemos- único, debido a las consecuencias que la pandemia provocada por el Sars-cov2, que desde el mes de marzo ha trastocado toda actividad asociativa de un modo nunca conocido.

    La imposibilidad de realizar reuniones presenciales ha implicado una paralización casi total de la actividad masónica. Probablemente, el Triángulo Cierzo hemos sido el único organismo masónico de Aragón que no ha detenido su actividad: durante el confinamiento a través de videoconferencia y después presencialmente de acuerdo con la legislación vigente y aplicando las medidas sanitarias necesarias.

    Sólo los grupos menos numerosos hemos tenido el extraño privilegio de poder reunirnos en nuestra sede, chocarnos los codos y mirarnos a los ojos sin pantallas ni micrófonos de por medio, aunque siempre con la deshumanizante mascarilla puesta.

    Los talleres del Gran Oriente de Francia solemos elegir durante la primera reunión del curso masónico la Cuestión a estudio de entre las que se proponen en la Asamblea General. Este año la asamblea ha sido suspendida y no hay propuestas. Este curso será distinto en muchos aspectos, también en este.

    El libro blanco

    Pero a cambio, desde el mismo momento del confinamiento, los miembros del órgano ejecutivo de la federación (llamado Consejo de la Órden) pusieron en marcha la inicativa de crear entre todas las logias y sus miembros un libro blanco, una herramienta útil a la sociedad surgida de miles de mentes puestas a trabajar en un fin común.

    Analizar y reflexionar sobre las situaciones sociales que la pandemia ha evidenciado.

    Han surgido muchas preguntas. Escuchamos aquí y allá que nada será como antes, que hay que cambiarlo todo. ¿Realmente es tan evidente? Un ser microscópico ha logrado en muy poco tiempo imponer alto el fuego, desbloqueos de fondos excepcionales, etc.

    Se han puesto bajo el foco numerosas disfunciones y anomalías, particularmente en la gestión y organización de los servicios públicos, así como nuestras carencias en investigación y desarrollo en las áreas científica, tecnológica e industrial. Se ha revelado que el trabajo de aquellos que realizan funciones esenciales para el buen funcionamiento de nuestro país, en muchos casos es despreciado y mal pagado.

    La igualdad ha aparecido desnuda en toda su crudeza, como un relámpago que nos recuerda nuestra vulnerabilidad a la enfermedad y la muerte.
    Todos somos iguales ante la estricta igualdad de nuestras condiciones de seres humanos que enferman y mueren: poderosos, ricos o pobres. Lo supimos de manera inconsciente y diletante. Lo hemos experimentado ahora de una manera real, a veces cruel.

    Se nos propone explorar lo que podría ser el mundo «Después…» de lo que acabamos de experimentar.

    Se proponen tres ejes principales de trabajo:

    La Ciudadanía, el Estado, el Mundo…

    Es una invitación a la reflexión sobre los organismos locales, nacionales o internacionales, ya sean económicos, sociales, políticos…
    La situación de pandemia ha revelado que estamos en un sistema de intercambio de bienes y servicios, de información. Esta interdependencia de todos con todos ha mostrado en muchos casos debilidades y grandes vulnerabilidades, pero también las fortalezas de la humanidad, destellos de altruismo, incluso pepitas de humanismo.
    Apela a los conocimientos y la experiencia sobre la situación económica, social y política, sobre la salud y la educación, el trabajo, ciencia y tecnología y la solidaridad.

    El individuo y la sociedad

    Propone una especie de introspección como individuos. El confinamiento actuó como indicador de la naturaleza humana. El hiperindividualismo y la confrontación con la coerción común implica una relación con
    uno mismo que ahora es diferente. Yo, conmigo y con el otro.
    ¿La resiliencia puede obrar y permitir la reconstrucción? ¿Qué aprendemos del pasado?
    Se trata de analizar el comportamiento de los individuos como participantes de un colectivo. El bien público debe ser considerado como una dimensión existencial primordial de nuestro futuro. Esto impone un reparto coherente de espacios y riquezas que no son o ya no son únicamente materiales. Debemos participar en hacer que el mundo complejo sea legible y habitable.
    ¿Debemos repensar nuestra ética personal como ciudadanos? ¿Cómo fortalecer la hospitalidad, la solidaridad y el altruismo y cómo compartirlos mejor en nuestra sociedad? ¿Cómo mejorar la conciencia de la dimensión ciudadana de cada uno en una dimensión más global para construir una humanidad más justa e ilustrada?

    Un nuevo horizonte: prospección masónica

    Este punto está destinado a ser prospectivo. Dar rienda suelta, con la ayuda de nuestros principios masónicos y nuestro proceso iniciático, a lo que tanto amamos en la Masonería; a saber: la utopía constructiva.
    La Masonería se verá aquí como un laboratorio experimental en un mundo
    compartido y fértil para todos. El objetivo es construir un cuerpo de pensamiento humanista lo más coherente posible.
    Puede que haya llegado el momento de las utopías realistas.
    ¿Qué hemos aprendido de esta crisis? ¿Qué sociedad queremos para mañana? La enfermedad, la muerte, el duelo, el valor de la vida son nociones que han sido sacudidas. ¿Cómo repensar estos conceptos en continuidad o en ruptura? ¿Cómo puede la filosofía del universalismo humanista ayudar a dar respuestas a la situación de pandemia que hemos atravesado?

    No queremos ser simples testigos silenciosos de esta transición al «Después» de la pandemia.

    Este libro blanco será testigo de nuestra lectura del mundo. Deseamos contribuir arduamente a ello. Trabajar para hacer de la reflexión un canto de esperanza. Una deconstrucción, lo más racional posible, para convertirla en una poesía existencial, la reconstrucción del mundo ulterior.

    Lo haremos mediante el método masónico, que es el que compartimos y que nos distingue de otras organizaciones. Se hará a la luz de los valores que defendemos: la Libertad, la Igualdad, la Fraternidad y la Laicidad.

    Nuestro pensamiento analógico permite un análisis racional compatible y hace posible la producción de utopías constructivas. Por ello, se puede implementar muy fácilmente. Así es como solemos practicar lo que llamamos la «prospectiva masónica”.

  • Cuestiones internas,  Historia

    Mujeres en el Gran Oriente de Francia

    La extraña historia de la mayor federación masónica adogmática y su relación con las mujeres.

    Si bien es cierto que desde su creación hasta el comienzo del siglo XXI, el Gran Oriente de Francia ha sido una federación de logias formada únicamente por hombres, también lo es que desde sus inicios ha buscado fórmulas para poder acercar la masonería a las mujeres. Con mayor o menor fortuna, lo reconocemos.

    Masonería de adopción

    En los siglos XVIII y XIX, el acceso de las mujeres a la masonería tomaba la forma de una tutela paternalista.

    No era, desde luego, una verdadera masonería emancipadora. Así, en 1775, el Gran Oriente reconoce formalmente la conocida como «Masonería de Adopción» y regula la organización de las logias de mujeres, para «rodearlas de suficientes garantías de moralidad» (sic).

  • General,  Miscelanea

    Cinco masones famosos

    Las listas de masones famosos abundan en Internet y en publicaciones en papel. Conocer qué personajes destacados del ideario colectivo han pertenecido a la francmasonería despierta curiosidad entre masones y profanos.

    La francmasonería la formamos mujeres y hombres de toda condición, que tenemos en nuestro ánimo mejorarnos para mejorar la sociedad.

    Debería ser algo anecdótico constatar esto. Siendo así (y también por una cuestión meramente estadística), no debe extrañar que algunos de los miembros de la masonería hayan destacado en sus respectivos campos.

    Por otra parte, a menudo se atribuye la pertenencia a personajes que nunca han sido masones, incluso desde dentro de la propia masonería. Algunos ejemplos de personajes supuestamente masones que nunca lo han sido podrían ser Louis Armstrong o el Conde de Aranda en España, de quienes a fuerza de repetir el dato sin aportar prueba alguna han acabado siendo «iniciados por comunicación».

    Las logias expiden documentos, como pasaportes y diplomas, que se entregan a los propios miembros para poder confirmar su pertenencia. Estos documentos son la llave para confirmar la pertenencia de alguien a la francmasonería. Los personajes que aparecen a continuación son una pequeña selección de masones confirmados, que han destacado en ámbitos muy diversos: música, deporte, derecho, ciencia y política.

  • General,  Historia

    Las logias masónicas en Aragón y Zaragoza (I) – San Juan de la Unión Sincera (1813)

    La primera entidad masónica que se puede datar en Zaragoza es la logia «San Juan de la Unión Sincera», en el año 1813. Perteneció al Gran Oriente de Francia.

    La historia masónica de Aragón debe comenzar a escribirse a partir del siglo XIX puesto que, hasta ese momento, se podría decir que era una tierra virgen. No obstante, cabe reseñar la efeméride del conde de Aranda, cuya enigmática vinculación con la masonería ha hecho correr ríos de tinta más cercanos a la ficción histórica que a fundamentos plenamente contrastados. Si hubo una difusa vinculación real del conde de Aranda con la masonería, desde luego, esas aventuras quedaron más vinculadas al Madrid de la corte, tanto en sus servicios a Carlos III como a Carlos IV o al París del siglo XVIII, que propiamente a Zaragoza. Prueba de esto es que no queden evidencias  previas de ninguna logia creada por el conde en la Zaragoza dieciochesca.

    La logia «San Juan de la Unión Sincera» fue traída por el 70º Regimiento de Infantería de Línea de la Grande Armée de Napoleón Bonaparte, en el contexto de la guerra de la Independencia Española (1808-1814). La logia comenzó sus trabajos en enero del 1813, poco antes de integrarse formalmente en el Gran Oriente de Francia. Ésta nunca fue constituida con las premisas de ser una logia exclusivamente militar o de miembros franceses, sino que desde su génesis tuvo el deseo de acoger tanto a civiles como a españoles. A parte de servir como punto de reunión, de ayuda y solidaridad entre soldados, la logia también tenía entre sus objetivos traer a los zaragozanos los albores de los nuevos movimientos intelectuales europeos. Corrientes humanísticas, técnicas y científicas basadas en el empirismo, la razón o el cientifismo, que se condensaron en lo que hoy se conoce como la Ilustración.

    El inestable clima en Zaragoza y la capitulación de la ciudad hizo que los franceses la abandonasen apresuradamente el 9 de julio. A partir de aquí, solo se tiene constancia de breves comunicaciones en su retirada a través de los Pirineos hasta llegar a Perpiñán, donde las fuerzas restantes del 70º se fusionaron junto con otras para convertirse en el 81º Regimiento de Infantería de Línea.

    Hoy, más de 200 años después, el Gran Oriente de Francia tiene presencia en Zaragoza.

    La historia parece haber enlazado a Zaragoza al destino del Gran Oriente de Francia, puesto que con ellos llegó en 1813 la masonería a la ciudad y, desde 2016, el Triangulo Cierzo ha retomado aquella labor masónica. Así, podemos concluir aseverando que, de alguna manera, el Triángulo Cierzo somos los herederos y depositarios, de aquellos primeros masones; de sus vivencias, de sus trabajos y de las ideas e inquietudes que se transmitían mutuamente. Masones con los que estamos vinculados a través del espacio y del tiempo en la Cadena de Unión desde entonces hasta día de hoy.

  • General,  Reflexiones

    A propósito de la COVID-19

    Las personas que formamos el Triangulo Cierzo queremos expresar nuestras preocupaciones ante la grave situación de emergencia sanitaria que está viviendo en estos momentos, no solo España, sino el mundo entero a raíz de la pandemia del COVID-19.

    Somos conscientes de que un evento de esta magnitud es desconocido para las generaciones más jóvenes de la población occidental. Se pide de nosotros, como sociedad, un gran esfuerzo en pro del futuro y estamos seguros de que lo daremos.

    Estamos viviendo estas semanas de confinamiento junto a nuestras familias. Cada día observamos como cientos de personas mueren y nos resulta inevitable sentir el indecible dolor de quienes están perdiéndo a sus allegados en estos momentos sin posibilidad de la necesaria despedida. Desde el Triangulo Cierzo queremos transmitir un sentido pésame a todas aquellas familias que vivan esta circunstancia.

    A todos aquellos que, día a día, permanecéis ahí fuera para que podamos seguir disfrutando los servicios que hacen de nuestra sociedad algo tan grande: gracias de corazón. Gracias a todo el personal sanitario desde el cuerpo médico hasta quienes limpian cada rincón de los hospitales y centros de salud; a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado; a quienes hacen posible nuestra subsistencia proporcionando los productos básicos en supermercados, panaderías y farmacias, a quienes los cultivan y procesan; a quienes trabajan en las empresas recogida y tratamiento de residuos… Estamos seguros de que, para aquellos cuya misión sea quedarse en casa, la cumplirán con la misma entrega con la que vosotros lo hacéis ahí fuera.

    Estaremos a la altura, desde luego, pero no sin preguntarnos cómo lograremos mantener la restricción de libertades sin que, en el seno de esta, nazcan extremismos o fundamentalismos, sin que el oportunismo o la desesperación nos conduzcan de nuevo a la barbarie.

    Conseguiremos esto unidos, sin género de dudas, pero no sin cuestionarnos ¿cuál es la Europa que queremos?, ¿Cuál es la Europa que merecemos?, ¿Por qué conformarnos con la mera Europa de los mercaderes y de los intereses económicos?

    La coyuntura de la situación generada por la COVID-19 nos ofrece el momento para luchar por la Europa de la hermandad. Una Europa fuerte y unida por algo más que los intereses, las deudas o los porcentuales; una oportunidad para anhelar ese espíritu fundacional con el que nació Europa: la cultura, la historia y la solidaridad mutuas entre iguales. Una Europa más allá de la Unión, una Europa comprometida con la reciprocidad, con la equidad y, por supuesto, con la Igualdad, la Libertad y la Fraternidad que la vieron nacer. 

    En el horizonte se esbozan grandes desafíos, que deberemos afrontar unidos y con los más sólidos eslabones de la Cadena de Unión que es la humanidad. La COVID-19 azotará en breve y con fuerza algunas de las zonas carentes de los medios con los que cuenta occidente para afrontarla. Va a ser por ello nuestro deber, como masones y como sociedad, visibilizar, concienciar y participar en la medida de nuestras posibilidades en la solución a las posibles crisis humanitarias de todos esos países que, ahora más que nunca, necesitan de todo nuestro apoyo y solidaridad. 

    Estamos seguros de que habrá “un día después”, un instante en el que comenzar a reconstruir todo desde los cimientos, un momento en que debatir y replantearlo todo: seguridad, libertades, I+D+I, autosuficiencia, modelos económicos, derechos, conceptos nacionales, fronterizos o laborales… un análisis estructural y sistémico que ya ha comenzado por poner a prueba nuestra resiliencia y nuestra propia capacidad de superación. 

    Comprendemos que la emergencia de la COVID-19 reclama a la Humanidad en su totalidad. Hoy podemos decir que estamos escribiendo la historia, hoy podemos decir que escribiremos el futuro. Porque hoy, todos tenemos una cita con la historia. 

    Cuidaos y cuidad de los vuestros. Muy pronto nos reencontraremos ahí fuera. 

  • Noticias y comunicados

    Manifiesto para el 8 de Marzo

    El Triangulo Cierzo de Zaragoza quiere sumarse a celebrar y reivindicar esta importante festividad, un día en el que reconocemos, loamos y nos unimos a todas las mujeres del mundo desde el seno de la masonería. No obstante, recordamos que la importancia, el respeto y el reconocimiento hacia la mujer debe ser algo cotidiano todos los días del año, desde la más perfecta igualdad.

    Tenemos por objetivos, a su vez, que estos derechos se expandan a cada recoveco del mundo y que el feminismo sea un movimiento desterrado de toda politización, para que cada mujer, con independencia de su ideología, pueda reconocerse en esta reivindicación y sentir este movimiento como propio.

    Desde sus inicios, la masonería, ha sido una institución que se ha implicado en la defensa y el desarrollo de derechos, leyes y decretos que asegurasen la Libertad, la Igualdad y la Fraternidad; que esos principios tuviesen el gran calado que merecían en cualquier lugar del mundo. 

    El Gran Oriente de Francia sigue siendo un firme garante de estos principios, desterrando y denunciando las discriminaciones ya sean por razón de raza, creencias, sexo, género o cualquier otro tipo.

    La historia ha estado impregnada de grandes mujeres y masonas; creadoras de los valores del humanismo y del republicanismo europeo; arquitectas del pensamiento y constructoras de una sociedad mejor. 

    Clara Burton (1821-1912), pionera, profesora, enfermera y humanista estadounidense perteneciente a las Hijas de la revolución estadounidense. Creó y presidió la Cruz Roja Americana y participó en el comité internacional sobre la Cruz Roja en la guerra franco-prusiana.

    Clemence Royer (1830-1902), filósofa, científica, traductora y economista francesa, fue fundadora de El Derecho Humano. Clemence fue una figura insigne del librepensamiento y del feminismo decimonónico.

    Clara Campoamor (1888-1972), abogada, escritora, Ateneísta y diputada, perteneció a la Logia Reivindicación del Gran Oriente Español. Consiguió, por primera vez en la historia española, la aprobación del Sufragio Femenino. 

    ¿Serás tú, como lo fueron ellas, impulsora de un futuro mejor?

  • Noticias y comunicados

    Comunicado – Libertad de expresión y crítica

    El Gran Oriente de Francia lamenta los ataques y amenazas vertidos en los medios respecto a la libertad de expresión y la libertad de criticar las religiones.

    La reciente campaña de odio contra la joven estudiante de secundaria «Mila» dirigida a anular estas libertades fundamentales de nuestra Democracia es particularmente inaceptable. No se trata de suscribir o no suscribir los comentarios que hizo esta joven, sino de defender con fuerza y vigor la libertad inalienable que tienen cada uno de los ciudadanos para poder expresarse y criticar una religión, sea esta cual sea.

    De ninguna manera, la ley de un dios puede prevalecer sobre la ley del Estado.


    Paris, a 27 de enero de 2020.

  • Cuestiones internas

    Los altos grados de la masonería

    Los conocidos como altos grados masónicos suscitan interés y suspicacia a partes iguales, tanto fuera como dentro de la propia institución masónica.

    Aunque no son competencia de una logia simbólica como la nuestra, para arrojar algo de luz al respecto responderemos aquí algunas preguntas que nos llegan con frecuencia relacionadas con ellos.

    Tal como venimos haciendo, trataremos de explicar esta cuestión, pero sin desvelar contenidos rituales o simbólicos, pues no nos gusta hacer spoilers. Quien tenga curiosidad por ello los puede encontrar muy fácilmente con cualquier buscador al uso.

    altos grados escoceses

    ¿Qué son los altos grados?

    Se llama así a los grados masónicos que siguen al de Maestro. Los tres primeros (Aprendiz, Compañero y Maestro) se conocen como «masonería simbólica» y son, en gran medida, herencia de los constructores medievales de la edad media. Por contra, los siguientes empezaron a aparecer bastante más tarde, a mediados del s.XVIII.

    ¿Cuántos grados hay?

    Aunque parezca una pregunta de respuesta fácil (probablemente nos suene que hay 33) no lo es tanto, ya que depende del rito.