• General,  Miscelanea

    Cinco masones famosos

    Las listas de masones famosos abundan en Internet y en publicaciones en papel. Conocer qué personajes destacados del ideario colectivo han pertenecido a la francmasonería despierta curiosidad entre masones y profanos.

    La francmasonería la formamos mujeres y hombres de toda condición, que tenemos en nuestro ánimo mejorarnos para mejorar la sociedad.

    Debería ser algo anecdótico constatar esto. Siendo así (y también por una cuestión meramente estadística), no debe extrañar que algunos de los miembros de la masonería hayan destacado en sus respectivos campos.

    Por otra parte, a menudo se atribuye la pertenencia a personajes que nunca han sido masones, incluso desde dentro de la propia masonería. Algunos ejemplos de personajes supuestamente masones que nunca lo han sido podrían ser Louis Armstrong o el Conde de Aranda en España, de quienes a fuerza de repetir el dato sin aportar prueba alguna han acabado siendo «iniciados por comunicación».

    Las logias expiden documentos, como pasaportes y diplomas, que se entregan a los propios miembros para poder confirmar su pertenencia. Estos documentos son la llave para confirmar la pertenencia de alguien a la francmasonería. Los personajes que aparecen a continuación son una pequeña selección de masones confirmados, que han destacado en ámbitos muy diversos: música, deporte, derecho, ciencia y política.

  • Miscelanea

    Masonería: mitos de poder y manipulaciones

    Leo Taxil escribió una publicación conspiranoica -más tarde admitida- cuyas premisas siguen usándose.

    La masonería es con frecuencia el blanco de las más disparatadas teorías conspirativas, que le atribuyen planes oscuros y ocultos, fruto de manipulaciones torticeras e interesadas de nuestras características simbólicas y rituales. Hace unas semanas, nuestros compañeros de Ceuta escribieron un artículo al respecto en el periódico, el cual traemos aquí para arrojar luz sobre esta cuestión:

    En tiempos de convulsión, quienes provocan que las brechas sociales se acrecienten se afanan en procurar desviar la atención hacia enemigos imaginarios. Para ello, fabrican verdaderas cabezas de turco que, a base de hábiles manipulaciones, se transforman en el blanco de la ira popular. De puro manual. La historia lo demuestra.