• libro balnco pandemia
    Actividades,  General,  Reflexiones

    Después de la pandemia

    Comienza estas semanas un curso masónico atípico, tal vez -esperemos- único, debido a las consecuencias que la pandemia provocada por el Sars-cov2, que desde el mes de marzo ha trastocado toda actividad asociativa de un modo nunca conocido.

    La imposibilidad de realizar reuniones presenciales ha implicado una paralización casi total de la actividad masónica. Probablemente, el Triángulo Cierzo hemos sido el único organismo masónico de Aragón que no ha detenido su actividad: durante el confinamiento a través de videoconferencia y después presencialmente de acuerdo con la legislación vigente y aplicando las medidas sanitarias necesarias.

    Sólo los grupos menos numerosos hemos tenido el extraño privilegio de poder reunirnos en nuestra sede, chocarnos los codos y mirarnos a los ojos sin pantallas ni micrófonos de por medio, aunque siempre con la deshumanizante mascarilla puesta.

    Los talleres del Gran Oriente de Francia solemos elegir durante la primera reunión del curso masónico la Cuestión a estudio de entre las que se proponen en la Asamblea General. Este año la asamblea ha sido suspendida y no hay propuestas. Este curso será distinto en muchos aspectos, también en este.

    El libro blanco

    Pero a cambio, desde el mismo momento del confinamiento, los miembros del órgano ejecutivo de la federación (llamado Consejo de la Órden) pusieron en marcha la inicativa de crear entre todas las logias y sus miembros un libro blanco, una herramienta útil a la sociedad surgida de miles de mentes puestas a trabajar en un fin común.

    Analizar y reflexionar sobre las situaciones sociales que la pandemia ha evidenciado.

    Han surgido muchas preguntas. Escuchamos aquí y allá que nada será como antes, que hay que cambiarlo todo. ¿Realmente es tan evidente? Un ser microscópico ha logrado en muy poco tiempo imponer alto el fuego, desbloqueos de fondos excepcionales, etc.

    Se han puesto bajo el foco numerosas disfunciones y anomalías, particularmente en la gestión y organización de los servicios públicos, así como nuestras carencias en investigación y desarrollo en las áreas científica, tecnológica e industrial. Se ha revelado que el trabajo de aquellos que realizan funciones esenciales para el buen funcionamiento de nuestro país, en muchos casos es despreciado y mal pagado.

    La igualdad ha aparecido desnuda en toda su crudeza, como un relámpago que nos recuerda nuestra vulnerabilidad a la enfermedad y la muerte.
    Todos somos iguales ante la estricta igualdad de nuestras condiciones de seres humanos que enferman y mueren: poderosos, ricos o pobres. Lo supimos de manera inconsciente y diletante. Lo hemos experimentado ahora de una manera real, a veces cruel.

    Se nos propone explorar lo que podría ser el mundo «Después…» de lo que acabamos de experimentar.

    Se proponen tres ejes principales de trabajo:

    La Ciudadanía, el Estado, el Mundo…

    Es una invitación a la reflexión sobre los organismos locales, nacionales o internacionales, ya sean económicos, sociales, políticos…
    La situación de pandemia ha revelado que estamos en un sistema de intercambio de bienes y servicios, de información. Esta interdependencia de todos con todos ha mostrado en muchos casos debilidades y grandes vulnerabilidades, pero también las fortalezas de la humanidad, destellos de altruismo, incluso pepitas de humanismo.
    Apela a los conocimientos y la experiencia sobre la situación económica, social y política, sobre la salud y la educación, el trabajo, ciencia y tecnología y la solidaridad.

    El individuo y la sociedad

    Propone una especie de introspección como individuos. El confinamiento actuó como indicador de la naturaleza humana. El hiperindividualismo y la confrontación con la coerción común implica una relación con
    uno mismo que ahora es diferente. Yo, conmigo y con el otro.
    ¿La resiliencia puede obrar y permitir la reconstrucción? ¿Qué aprendemos del pasado?
    Se trata de analizar el comportamiento de los individuos como participantes de un colectivo. El bien público debe ser considerado como una dimensión existencial primordial de nuestro futuro. Esto impone un reparto coherente de espacios y riquezas que no son o ya no son únicamente materiales. Debemos participar en hacer que el mundo complejo sea legible y habitable.
    ¿Debemos repensar nuestra ética personal como ciudadanos? ¿Cómo fortalecer la hospitalidad, la solidaridad y el altruismo y cómo compartirlos mejor en nuestra sociedad? ¿Cómo mejorar la conciencia de la dimensión ciudadana de cada uno en una dimensión más global para construir una humanidad más justa e ilustrada?

    Un nuevo horizonte: prospección masónica

    Este punto está destinado a ser prospectivo. Dar rienda suelta, con la ayuda de nuestros principios masónicos y nuestro proceso iniciático, a lo que tanto amamos en la Masonería; a saber: la utopía constructiva.
    La Masonería se verá aquí como un laboratorio experimental en un mundo
    compartido y fértil para todos. El objetivo es construir un cuerpo de pensamiento humanista lo más coherente posible.
    Puede que haya llegado el momento de las utopías realistas.
    ¿Qué hemos aprendido de esta crisis? ¿Qué sociedad queremos para mañana? La enfermedad, la muerte, el duelo, el valor de la vida son nociones que han sido sacudidas. ¿Cómo repensar estos conceptos en continuidad o en ruptura? ¿Cómo puede la filosofía del universalismo humanista ayudar a dar respuestas a la situación de pandemia que hemos atravesado?

    No queremos ser simples testigos silenciosos de esta transición al «Después» de la pandemia.

    Este libro blanco será testigo de nuestra lectura del mundo. Deseamos contribuir arduamente a ello. Trabajar para hacer de la reflexión un canto de esperanza. Una deconstrucción, lo más racional posible, para convertirla en una poesía existencial, la reconstrucción del mundo ulterior.

    Lo haremos mediante el método masónico, que es el que compartimos y que nos distingue de otras organizaciones. Se hará a la luz de los valores que defendemos: la Libertad, la Igualdad, la Fraternidad y la Laicidad.

    Nuestro pensamiento analógico permite un análisis racional compatible y hace posible la producción de utopías constructivas. Por ello, se puede implementar muy fácilmente. Así es como solemos practicar lo que llamamos la «prospectiva masónica”.

  • General,  Reflexiones

    A propósito de la COVID-19

    Las personas que formamos el Triangulo Cierzo queremos expresar nuestras preocupaciones ante la grave situación de emergencia sanitaria que está viviendo en estos momentos, no solo España, sino el mundo entero a raíz de la pandemia del COVID-19.

    Somos conscientes de que un evento de esta magnitud es desconocido para las generaciones más jóvenes de la población occidental. Se pide de nosotros, como sociedad, un gran esfuerzo en pro del futuro y estamos seguros de que lo daremos.

    Estamos viviendo estas semanas de confinamiento junto a nuestras familias. Cada día observamos como cientos de personas mueren y nos resulta inevitable sentir el indecible dolor de quienes están perdiéndo a sus allegados en estos momentos sin posibilidad de la necesaria despedida. Desde el Triangulo Cierzo queremos transmitir un sentido pésame a todas aquellas familias que vivan esta circunstancia.

    A todos aquellos que, día a día, permanecéis ahí fuera para que podamos seguir disfrutando los servicios que hacen de nuestra sociedad algo tan grande: gracias de corazón. Gracias a todo el personal sanitario desde el cuerpo médico hasta quienes limpian cada rincón de los hospitales y centros de salud; a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado; a quienes hacen posible nuestra subsistencia proporcionando los productos básicos en supermercados, panaderías y farmacias, a quienes los cultivan y procesan; a quienes trabajan en las empresas recogida y tratamiento de residuos… Estamos seguros de que, para aquellos cuya misión sea quedarse en casa, la cumplirán con la misma entrega con la que vosotros lo hacéis ahí fuera.

    Estaremos a la altura, desde luego, pero no sin preguntarnos cómo lograremos mantener la restricción de libertades sin que, en el seno de esta, nazcan extremismos o fundamentalismos, sin que el oportunismo o la desesperación nos conduzcan de nuevo a la barbarie.

    Conseguiremos esto unidos, sin género de dudas, pero no sin cuestionarnos ¿cuál es la Europa que queremos?, ¿Cuál es la Europa que merecemos?, ¿Por qué conformarnos con la mera Europa de los mercaderes y de los intereses económicos?

    La coyuntura de la situación generada por la COVID-19 nos ofrece el momento para luchar por la Europa de la hermandad. Una Europa fuerte y unida por algo más que los intereses, las deudas o los porcentuales; una oportunidad para anhelar ese espíritu fundacional con el que nació Europa: la cultura, la historia y la solidaridad mutuas entre iguales. Una Europa más allá de la Unión, una Europa comprometida con la reciprocidad, con la equidad y, por supuesto, con la Igualdad, la Libertad y la Fraternidad que la vieron nacer. 

    En el horizonte se esbozan grandes desafíos, que deberemos afrontar unidos y con los más sólidos eslabones de la Cadena de Unión que es la humanidad. La COVID-19 azotará en breve y con fuerza algunas de las zonas carentes de los medios con los que cuenta occidente para afrontarla. Va a ser por ello nuestro deber, como masones y como sociedad, visibilizar, concienciar y participar en la medida de nuestras posibilidades en la solución a las posibles crisis humanitarias de todos esos países que, ahora más que nunca, necesitan de todo nuestro apoyo y solidaridad. 

    Estamos seguros de que habrá “un día después”, un instante en el que comenzar a reconstruir todo desde los cimientos, un momento en que debatir y replantearlo todo: seguridad, libertades, I+D+I, autosuficiencia, modelos económicos, derechos, conceptos nacionales, fronterizos o laborales… un análisis estructural y sistémico que ya ha comenzado por poner a prueba nuestra resiliencia y nuestra propia capacidad de superación. 

    Comprendemos que la emergencia de la COVID-19 reclama a la Humanidad en su totalidad. Hoy podemos decir que estamos escribiendo la historia, hoy podemos decir que escribiremos el futuro. Porque hoy, todos tenemos una cita con la historia. 

    Cuidaos y cuidad de los vuestros. Muy pronto nos reencontraremos ahí fuera. 

  • Cuestiones internas,  Reflexiones

    Cuestión a estudio 2019/20

    Durante la primera reunión de cada curso, los talleres del Gran Oriente de Francia elegimos una cuestión a estudio sobre el que ahondaremos en los «trabajos» de los próximos meses.

    Los temas a tratar giran siempre entorno a cinco ejes temáticos y suelen formularse como preguntas que deben ser respondidas, de ahí la denominación de «cuestión».

  • Noticias y comunicados,  Nuestros valores,  Reflexiones

    Libertad de conciencia y libertad de expresión

    Como ya hicimos el curso pasado, publicamos el documento de síntesis de los debates sobre el tema de estudio trabajado durante este curso en el Triángulo Cierzo.

    El tema tratado este año giraba entorno a las libertades individuales, concretamente la libertad de conciencia -que se supone absoluta- y la libertad de expresión, para la cual se plantean los dilemas.

    Hemos abordado la cuestión desde tres perspectivas: la justicia y legalidad, el aspecto socio-filosófico y, por último, el hecho puramente lingüístico.

  • Cuestiones internas,  Reflexiones

    Cuestiones a estudio 2018/19

    Con el inicio del nuevo curso, los miembros del Triángulo Cierzo elegimos un tema sobre el cual tratarán los trabajos y debates durante nuestras reuniones. El Gran Oriente de Francia propone a sus logias cuatro cuestiones a estudio sobre las que reflexionar. Estos temas siempre giran alrededor de categorías fijas (Interés general, Simbolismo masónico, Laicidad, Paz y derechos humanos), y se presentan en forma de preguntas para las cuales se debe desarrollar una respuesta conjunta entre todos.

    Las cuestiones propuestas:

  • Cuestiones internas,  Reflexiones

    Cuestión a estudio 2017/18

    Como viene siendo costumbre en el Gran Oriente de Francia, los talleres que formamos parte de esta federación elegimos un tema anual de entre los propuestos sobre el cual trabajamos durante el curso. Este año la decisión no ha sido fácil, dado lo interesante de todos los temas propuestos.

    Las cuestiones propuestas:

    Cuestión A – De interés general
    ¿Cómo los valores de la Francmasonería nos permiten abordar la cuestión de la discapacidad en nuestros talleres y en la sociedad?
    Cuestión B – De interés masónico o simbólico
    Según Blas Pascal, para creer basta con arrodillarse y orar. ¿Bastaría en Masonería con ponerse en pie y al orden para creérsela?
    Cuestión C – Sobre laicidad
    Entre el respeto a las libertades fundamentales y la creciente expresión de los particularismos religiosos y culturales, ¿Qué sitio hay en el mañana para la laicidad?
    Cuestión D – Sobre la Paz y los Derechos Humanos
    ¿Son el arte y la cultura murallas sólidas contra la barbarie?
    Cuestión E – Para las logias fuera de Francia
    ¿Hay que disolver el Tribunal Penal Internacional? ¿Qué justicia promover frente a la irresponsabilidad de los dirigentes de un mundo en crisis?

    En esta ocasión nos hemos decantado por la Cuestión D, en la que ya hemos empezado a trabajar en profundidad a partir de un documento base y las aportaciones individuales emanadas del debate generado alrededor de él, que  seguirán madurandose tanto individual como colectivamente. Una vez demos finalizadas las aportaciones en el Triángulo Cierzo, nuestro documento final formará parte de la mesa de trabajo sobre el tema con el resto de talleres.

    El documento de síntesis emanado de nuestro trabajo en Zaragoza será publicado en este espacio web.

  • Reflexiones

    Desarrollo Sostenible desde la perspectiva masónica

    El concepto Desarrollo Sostenible posee unos límites bastante difusos, que se mueven entre la economía, lo social, la ecología y la política. Para los masones el Desarrollo Sostenible implica también humanismo. Hablar de Desarrollo Sostenible implica poner sobre la mesa una pregunta que ningún francmasón puede eludir:

    ¿Qué lugar ocupa el Ser Humano en nuestro planeta Tierra?

    Pudiera parecer que existen muchas respuestas a la pregunta, pero a decir verdad hay dos que predominan.

    La primera postura, que toma su inspiración de las grandes religiones monoteístas, concibe al hombre como maestro y amo absoluto. El ser humano es todopoderoso y ha logrado domesticar al resto de especies; controla los elementos, el agua, el aire, la tierra y el fuego, y ha transformado el planeta. Vale, la explotación intensiva de los recursos naturales y la voracidad de consumo son problemáticas y amenazan nuestro entorno, pero -como dijo B. Pascal- el hombre es una caña pensante, un ser inteligente que siempre consigue encontrar la solución adecuada para superar las dificultades que va encontrando en la vía del progreso. La ciencia es la solución magistral, eficaz y permanente de todos nuestros males. Siempre nos permite salir de la ciénaga en la que nos hundimos.

    La segunda postura tiene muchos más matices. El ser humano es, efectivamente, una caña pensante, pero una caña frágil y vulnerable. No es todopoderoso sinó un simple eslabón de la inmensa cadena que forman todos los ecosistemas terrestres. Cualquiera que se interese por la ecología en tanto que ciencia, cualquiera que se preocupe mínimamente en conocer las interacciones que se producen entre todos los seres vivos -ya sean animales o vegetales- comprenderá fácilmente el peligro que nos acecha en cada acción por la que inconscientemente trastocamos ese equilibrio. Es un poco como un castillo de naipes, a veces basta tocar una carta para que todo se derrumbe.

    Vivir en armonía con nuestro entorno

    desarrollo sostenibleEsto es, vivir en armonía con el otro, con nuestra Hermana y nuestro Hermano en humanidad, fraternalmente. Nuestro entorno inmediato, la región en la que vivimos, pero también nuestra nación, Europa, nuestra madre Tierra, que envenenamos sin cesar por nuestra sed de consumo y sobre la que viven millones de personas (cosa que no nos importa demasiado….).

    Así, la reflexión personal sobre nuestra vida cotidiana puede y debe conducir a una reflexión global, sobre el porvenir de la humanidad. Un porvenir que no podrá ser construido sinó en solidaridad colectiva y armonía, en integración con Gaia, nuestra Madre Tierra.

    Debemos comprender la necesidad de vivir en armonía con el resto de seres vivos. Si no somos capaces de tratar a las demás especies con respeto y amor estamos firmando nuestra propia perdición. Preservar la biodiversidad es una cuestión urgente y no es casual que tantos científicos estando la voz de alarma.

    Reflexión y Acción para el desarrollo sostenible mediante la vía masónica

    La reflexión sobre el Desarrollo Sostenible, pero también y sobre todo las acciones que se derivan, son inherentes a la masonería adogmática. Calentamiento global, polución atmosférica y marina, escasez de recursos hídricos, migraciones… Todos estos problemas que llevan camino de convertirse en los verdaderos problemas del mañana más inmediato.

    En este contexto general de retirada, de egoismo y exclusión, las iniciativas activas dentro de la sociedad serán determinantes. Debemos tomar conciencia y hacer tomar conciencia de que nuestro entorno (tomado en sentido amplio) es también el entorno del otro. Los masones-particularmente los masones del GOdF- no somos ajenos a esta acción, y tomamos el firme compromiso de trabajar por «la mejora material y moral y el perfeccionamiento intelectual y social de la humanidad» desde el mismo momento de nuestra iniciación.

    Desde ese momento no hay elección posible respecto al lugar que ocupa el ser humano en la Tierra. El Desarrollo Sostenible es, antes que nada, un sentido de la humanidad que se opone al egoismo predador, y por ello se encuentra en el centro del camino masónico.

     

    Basado en el dossier Enero-Abril de la Comisión de Desarrollo sostenible del GOdF

  • Reflexiones

    Iniciación y Compromiso Ciudadano

    Una iniciación emancipadora

    Si bien es fácil encontrar otras instituciones de progreso, filantrópicas o filosóficas, existe una diferencia notable entre ellas y la francmasonería: La iniciación.

    La iniciación implica ingresar en una fraternidad en la que sus miembros progresan conjuntamente, a nivel filosófico y espiritual, gracias a los rituales y los elementos simbólicos que esta guarda. Mediante el uso de estos «útiles» tanto en la logia como en el marco de un trabajo personal, el nuevo iniciado buscará simbólicamente la luz, liberandose así de sus condicionamientos precedentes, caminando en total libertad hacia su emancipación intelectual.  Para tal fin, la presencia regular en la logia, habitualmente dos reuniones al mes, será necesaria para beneficiarse plenamente de esta andadura.

    Constituciones de Anderson (1723)
    Constituciones de Anderson (1723)

    La francmasonería ha sido objeto de demonización, rechazo y condena por parte de sus detractores. Si ésta, en su forma moderna, nace en 1717, la primera condena por parte de la Iglesia data ya de 1735. Desde entonces y hasta nuestros días, la revelación de supuestos secretos y la prosa antimasónica se suceden, a menudo con éxito, con el fin de denunciar pretendidos complots de los que los masones serían origen. La persecución que sufrieron lo masones por parte de regímenes totalitarios y fascistas, como el de Franco y Vichy, muestran igualmente que esta acusación no fue solamente teórica.

    Todavía hoy la Masonería es estigmatizada, como atestigua el repunte del antimasonismo en las redes sociales. Paralelamente, el aumento de los fundamentalismos desde la aprobación del matrimonio igualitario y la aparición de comportamientos excluyentes  provocan una enorme preocupación, por el ataque a la laicidad y libertad absoluta de conciencia que suponen.

    Al servicio de una reflexión prospectiva

    Desde mediados del s.XIX, los miembros del Gran Oriente de Francia abordamos en nuestras reuniones numerosas cuestiones sociales, especialmente a través de las  «cuestiones a estudio de las logias» fijadas cada año por el «Convent» la asamblea general de todas las logias de la federación. Estos trabajos están en el origen de grandes avances sociales y republicanos, como por ejemplo la separación de las Iglesias y el Estado, la libertad de asociación, la protección social, las mutuas laborales, las vacaciones pagadas, la planificación familiar, el derecho al aborto, el matrimonio igualitario, la muerte digna, etc…

    Publicaciones del GOdF
    Publicaciones del GOdF

    Más concretamente, hoy en día se debaten temas como la educación, la lucha contra los particularismos, la cuestión de los inmigrantes y los refugiados, la búsqueda de una nueva moral, la paz, el hambre en el mundo,la democracia, el derecho a la diferencia, la mundialización y la globalización, el reparto de la riqueza, la renta universal, el desarrollo sostenible, el transhumanismo….

    Para ciertos temas de interés actual,el Gran Oriente de Francia se ha dotado de comisiones generales, que tratan la laicidad,la salud pública, la bioética y el desarrollo sostenible.

    La mayor parte de las conclusiones a esos trabajos son publicadas en recopilaciones accesibles y públicas. Estas publicaciones son testimonio de la reflexión de los francmasones del GOdF y de su  compromiso con la sociedad civil para defender el progreso social y los valores que le son propios.

    *Extracto del dosier de prensa del Gran Oriente de Francia.

  • Reflexiones

    Aclarando términos: Masonerías (Sí, en plural)

    NOTA: Este artículo que compartimos aquí -escrito originalmente por un miembro del Triángulo Cierzo para masoneria.es–  arroja luz sobre la organización de «la masonería» en España.

    Las mas de las veces, lo que se dice y escribe sobre «la» masonería se parece poco a la realidad del día a día. Esto ocurre fundamentalmente porque hablamos de masonería como una unidad de destino en lo universal, cuando en realidad la unidad de la masonería simplemente no existe.

    Las similitudes entre las masonerías practicadas en España

    Aunque para el profano pueda resultar asombroso, las similitudes entre unas organizaciones masónicas y otras es la existencia de rituales, símbolos y cierto paralelismo en los discursos, propiciado por la tríada libertad-igualdad-fraternidad, que con mayor o menor profusión todas ellas dicen defender. No obstante, ese paralelismo en los discursos suele ser tan ambiguo que cuando se investiga un poco y dicha ambigüedad empieza a esclarecerse nos damos cuenta que están en las antípodas unos de otros.

    Sirva como muestra un ejemplo basado en los partidos políticos, que como los tenemos en las noticias todos los días, nos sirve como concepto bien traído y comprendido por todos quienes no son masones.  En España, existe un partido político que se define a sí mismo como “un partido político para la renovación y el fortalecimiento de la vida democrática española”; por su parte, otro partido lo hace como “basado en  los principios de justicia, igualdad, solidaridad y respeto por la naturaleza y organizado conforme un Estado social y democrático de derecho”.

    Para un ciudadano medio, que lee la prensa o sigue las noticias en los medios, será una trabajo titánico identificar la ideología de cada uno de ellos, e incluso se sorprenderá al comprobar que estas autodefiniciones pertenecen a  dos partidos situados en los extremos derecho e izquirdo del espectro político; aún conociendo este dato, sigue resultando verdaderamente complejo reconocer cual de los dos ejemplos anteriores corresponde al partido más a la derecha del espectro y cual al de más a la izquierda. A modo de curiosidad, mencionamos que los ejemplos pertenecen a «Vox» y «PCE» y dejamos el juego de identificar cada mensaje con su emisor al lector.

    Podríamos dar mas ejemplos, pero es suficiente. A estos dos partidos les unen una declaración de principios ambigua, una organización jerárquica y un objetivo común: expandir sus ideas por que ambos creen que son las mejores. Lo mismo pasa en la masonería: las organizaciones nos parecemos en la estructura, el marco ritual (que a su vez es altamente variable) y el objetivo común de la mejora personal y de la sociedad. A partir de esto no nos parecemos en nada; y en nada, es en nada.

    Debemos reconocer que la mayoría de mensajes públicos de la masonería engañan -sin mala intención- al publico objetivo. Posiblemente los periodistas que replican los mensajes mezclan -también sin mala intención- churras con merinas, y al final, las personas que pudieran tener un mínimo interés en nuestro trabajo se espantan ante tanta confusión.

    Precisamente con aportar algo de luz acerca las prioridades, preocupaciones y sensibilidades que se encuentran al amparo de las entidades masónicas presentes en terriorio español hemos elaborado este cuadro , basado, a su vez, en un estudio de campo/encuesta en el que han participado de forma anónima y voluntaria masones de las cuatro principales organizaciones masónicas españolas en cuanto a implantación se refiere.

    Somos conscientes de las críticas que podemos recibir desde otras entidades masónicas, pero consideramos muy interesante y clarificador este ejercicio de interpretación de las grandes diferencias entre una organización masónica y otra.

    masonerías - cuadro organizativo

  • Reflexiones

    Nuestras propuestas laicas.

    Pensamos que es importante asumir los valores de un estado laico, democrático y solidario

    En nuestro país se confunde permanentemente el laicismo con el anticlericalismo, pero son conceptos totalmente distintos: el laicismo no es una opción social, es la garantía que todas las opciones sociales caben en democracia.

    El laicismo es la corriente de pensamiento que defiende una sociedad organizada de forma independiente a las confesiones e ideas religiosas, por lo tanto no admite las razones religiosas en el ordenamiento jurídico ni en la administración.

    En España vivimos, según nuestra constitución, en un estado aconfesional

    Esta definición es poco concluyente, dado que el estado laico se opone al estado confesional, siendo el aconfesional un concepto que parece que quiere englobar sin conseguirlo a los partidarios del estado laico y a los partidarios del estado confesional, provocando disfunciones en este área.

    En las instituciones no es admisible que se den casos de falta de profesionalidad y de compromiso con la sociedad de las personas al servicio de las administraciones públicas por sus ideas religiosas personales. Hemos conocido casos de funcionarios poniendo trabas a tramites o servicios solicitados por los ciudadanos porque contravenían sus convicciones religiosas. Del mismo modo, hemos visto a ciudadanos reclamar cambios en los servicios públicos porque estos, a su vez, eran contrarios a sus costumbres y usos derivados de su fe.

    Queremos que los municipios, comarcas, provincias de Aragón, así como las demás entidades publicas articulen normativas para salvaguardar la separación entre fe e instituciones, con las colaboraciones lógicas de tradiciones culturales, festividades y otras manifestaciones, que si bien tienen origen en la fe, hoy en día son expresiones populares.

    “El laicismo es el ideal de emancipación de la esfera pública con respecto a cualquier poder religioso o, en un sentido más amplio de toda tutela del Estado que, siendo democrático, ha de ser de todos y no sólo de unos algunos.”

    Henri Peña-Ruiz (filósofo y escritor francés. Catedrático de filosofía en la Escuela de Estudios Políticos de París)