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Las logias masónicas en Aragón y Zaragoza (I) – San Juan de la Unión Sincera (1813)

La primera entidad masónica que se puede datar en Zaragoza es la logia «San Juan de la Unión Sincera», en el año 1813. Perteneció al Gran Oriente de Francia.

La historia masónica de Aragón debe comenzar a escribirse a partir del siglo XIX puesto que, hasta ese momento, se podría decir que era una tierra virgen. No obstante, cabe reseñar la efeméride del conde de Aranda, cuya enigmática vinculación con la masonería ha hecho correr ríos de tinta más cercanos a la ficción histórica que a fundamentos plenamente contrastados. Si hubo una difusa vinculación real del conde de Aranda con la masonería, desde luego, esas aventuras quedaron más vinculadas al Madrid de la corte, tanto en sus servicios a Carlos III como a Carlos IV o al París del siglo XVIII, que propiamente a Zaragoza. Prueba de esto es que no queden evidencias  previas de ninguna logia creada por el conde en la Zaragoza dieciochesca.

La logia «San Juan de la Unión Sincera» fue traída por el 70º Regimiento de Infantería de Línea de la Grande Armée de Napoleón Bonaparte, en el contexto de la guerra de la Independencia Española (1808-1814). La logia comenzó sus trabajos en enero del 1813, poco antes de integrarse formalmente en el Gran Oriente de Francia. Ésta nunca fue constituida con las premisas de ser una logia exclusivamente militar o de miembros franceses, sino que desde su génesis tuvo el deseo de acoger tanto a civiles como a españoles. A parte de servir como punto de reunión, de ayuda y solidaridad entre soldados, la logia también tenía entre sus objetivos traer a los zaragozanos los albores de los nuevos movimientos intelectuales europeos. Corrientes humanísticas, técnicas y científicas basadas en el empirismo, la razón o el cientifismo, que se condensaron en lo que hoy se conoce como la Ilustración.

El inestable clima en Zaragoza y la capitulación de la ciudad hizo que los franceses la abandonasen apresuradamente el 9 de julio. A partir de aquí, solo se tiene constancia de breves comunicaciones en su retirada a través de los Pirineos hasta llegar a Perpiñán, donde las fuerzas restantes del 70º se fusionaron junto con otras para convertirse en el 81º Regimiento de Infantería de Línea.

Hoy, más de 200 años después, el Gran Oriente de Francia tiene presencia en Zaragoza.

La historia parece haber enlazado a Zaragoza al destino del Gran Oriente de Francia, puesto que con ellos llegó en 1813 la masonería a la ciudad y, desde 2016, el Triangulo Cierzo ha retomado aquella labor masónica. Así, podemos concluir aseverando que, de alguna manera, el Triángulo Cierzo somos los herederos y depositarios, de aquellos primeros masones; de sus vivencias, de sus trabajos y de las ideas e inquietudes que se transmitían mutuamente. Masones con los que estamos vinculados a través del espacio y del tiempo en la Cadena de Unión desde entonces hasta día de hoy.

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