Noticias y comunicados,  Nuestros valores,  Reflexiones

Libertad de conciencia y libertad de expresión

Como ya hicimos el curso pasado, publicamos el documento de síntesis de los debates sobre el tema de estudio trabajado durante este curso en el Triángulo Cierzo.

El tema tratado este año giraba entorno a las libertades individuales, concretamente la libertad de conciencia -que se supone absoluta- y la libertad de expresión, para la cual se plantean los dilemas.

Hemos abordado la cuestión desde tres perspectivas: la justicia y legalidad, el aspecto socio-filosófico y, por último, el hecho puramente lingüístico.

Conciencia, expresión y libertades

Conciencia y expresión son dos caras de una misma moneda, que parte desde lo individual y se proyecta en el colectivo. Nuestras reflexiones nos han llevado, pues, a pensar que el estado se constituye como un marco estructural externo que rige al hombre.

Fotografía de tom coe (Unsplash) bajo licencia CC

Con libertades absolutas de conciencia y de expresión, tendríamos el principio para una anarquía basada en la “ecología moral”: Una humanidad que se auto gestionaría sin necesidad de gobiernos, donde la bondad humana marcaría la ausencia del estado.

En el ámbito de lo legal, la libertad de expresión encuentra su límite en las leyes que dictan la ofensa al otro, siendo ésta una barrera que jamás se debetraspasar para favorecer el entendimiento y la convivencia.

Libertad y respeto como máximas, tanta libertad como sea posible, tanto respeto como sea necesario. En nuestras libertades viene implícita la responsabilidad para con el otro.

De especial importancia para nosotros ha sido pensar que, en el momento que se interiorice la ley, no será necesaria sanción externa alguna pero también somos conscientes de que todavía queda mucho para dicha autonomía ética.

También es de vital importancia que emisor y receptor busquen captar el mensaje con claves de respeto mutuo, cordialidad y con un principio de colaboración.

Estamos asistiendo a momentos en los que el lenguaje se tiene que acomodar a la corrección política pasando por muchos tamices perdiendo la perspectiva de que es un elemento simbólico que nos ayuda a expresar a los demás nuestra propia concepción de la realidad.

De este modo, hablamos del concepto “asertividad”, de los modos de decir, de las diversas formas de trasladar nuestro parecer a los demás sin herir, pero sabiendo mantener nuestros principios, buscar siempre la medida perfecta y la palabra justa

Acceder al documento completo

One Comment

Deja tu comentario