Nuestros valores

Nuestros principios

La Francmasonería, institución esencialmente filantrópica, filosófica y progresiva; tiene por objeto  la búsqueda de la verdad, el estudio de la moral y la práctica de la solidaridad. Trabaja por la mejora material y moral y el perfeccionamiento intelectual y social de la Humanidad.
Tiene por principios la tolerancia mutua, el respeto a los demás y a uno mismo y la libertad absoluta de conciencia.
Considerando las concepciones metafísicas del dominio exclusivo de la apreciación individual de sus miembros, rehúsa toda afirmación dogmática.
Otorga una importancia fundamental a la Laicidad.

Tiene por divisa: Libertad, Igualdad y Fraternidad.

Este es el artículo primero de los reglamentos generales de Gran Oriente de Francia, que reúne en esencia todo aquello que se supone a la masonería adogmática. Tanto es así que, desde su redacción por parte de nuestros predecesores hace más de 150 años, ha sido adoptado como modelo por infinidad de entidades masónicas de todo el mundo.

El ser humano es el principal punto de interés de la masonería

Es por ello que nuestra institución se define como filantrópica. Ello implica que nuestros esfuerzos están enfocados a un desarrollo integral, tanto del individuo como de la humanidad en su conjunto.

Para ello, los masones se sirven del intercambio libre y respetuoso de ideas. Este intercambio se produce en el marco de nuestras reuniones (llamadas internamente tenidas). Se basa en una reflexión personal y su posterior debate sobre diversos temas de interés colectivo, ya sean estos en clave interna (p. ej. historia o simbolismo masónico) o externa (p. ej. desarrollo sostenible, laicidad, etc.).

Siendo que cada miembro realiza un esfuerzo de aportación intelectual al conjunto, podemos afirmar que la masonería es filosófica, atendiendo a la etimología de este término.

La distribución en diversos grados es una de las características más representativas de la masonería

Por ello, ha sido objeto de suspicacias desde su fundación. Esta segmentación, lejos de imponer una jerarquía de orden inamovible, forma parte de un método que favorece que los miembros recientes conozcan la institución masónica, su/s rito/s, símbolos y “modos de hacer” de una manera progresiva.

En este sentido, la masonería no difiere en absoluto de otros sistemas de aprendizaje gradual, como pueden ser las artes marciales.

Partimos de la base de que alcanzar la Verdad (mayúscula, única y absoluta) es inalcanzable, pero que cada uno de nosotros posee un fragmento. Ello remite a la búsqueda de la verdad como uno de sus objetivos principales.

En esta búsqueda, el estudio de la moral como medio de convivencia entre los seres humanos de todas las culturas resulta una tarea imprescindible.

La práctica de la solidaridad tiene en las logias masónicas del GOdF dos vertientes

Por un lado, existen mecanismos de ayuda para aquellos miembros que pudieran encontrarse en una situación puntual de dificultad personal; también la fraternidad supone un pilar fundamental en las relaciones entre los miembros, que se apoyan los unos a los otros en los vaivenes diarios.

Por otro, se desarrollan acciones o programas de solidaridad para con entidades (externas a la institución masónica) de tipo social; por ejemplo, la Respetable Logia Blasco Ibañez colabora desde hace varios años con una vivienda tutelada en Buñol (Valencia). La coordinación de las labores de solidaridad y fraternidad son competencia del Hospitalario y la Comisión de fraternidad , que son elegidos anualmente en cada logia.

Sin duda, la Laicidad es uno de los principales focos de interés del Gran Oriente de Francia

Tanto es así, que su contribución fue fundamental en el desarrollo de la ley francesa de laicidad de 1905.

Entendemos la laicidad como la separación entre el espacio público y las confesiones religiosas. Ello no implica anticlericalismo, ateismo u otras  actitudes contrarias a las creencias metafísicas o la práctica de una religión, visión de la laicidad que se ha pretendido imponer -paradójicamente- desde instancias religiosas con ciertas cotas de injerencia en los espacios públicos.

Más bien al contrario, la laicidad aboga por la neutralidad de aquello común a toda la ciudadanía (lo público) para fomentar el respeto, la tolerancia y la convivencia en la diversidad en un ambiente de libertad de conciencia.

Libertad Igualdad Fraternidad

Este conocido lema resume los principios sobre los que se asienta la francmasonería que se practica en nuestras logias.

Su origen es incierto, y no está claro si antes fue tríada masónica o lema de Francia; pero indudablemente nos remite a los momentos de la Revolución Francesa, cuando el pueblo luchó por el ideal ilustrado y la abolición de los privilegios de los poderes absolutistas.


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