triangulo-manosComo semilla de una futura logia, el Triángulo Cierzo tiene entre sus principales cometidos la celebración de reuniones periódicas. En éstas, tiene especial importancia la lectura de planchas, trabajos redactados por los miembros que sirven de base al debate.

Mostramos hoy a nuestros lectores una de ellas, realizada y leída por un miembro de nuestro Triángulo en fechas recientes. Hemos dedicido publicarla por lo interesante de su temática y planteamientos, ya que supone una auténtica declaración de intenciones, no ya individual, sino del colectivo que formamos parte del Triángulo Cierzo, dejando claras nuestras aspiraciones y la manera de llegar a ellas.

Nuestro Triángulo, Nuestra Logia

Comenzamos de manera autónoma una andadura de la que espero cada uno obtenga aquello que anhela. En lo que a mí respecta, sólo espero encontrar un  entorno adecuado en el que poder  trabajar con fraternidad  y  de modo reglado al objeto de alcanzar un progreso personal y espiritual..

Debemos trabajar con intensidad y compromiso, con el propósito de que el crecimiento y la satisfacción que nos produzca trabajar en este triángulo sean de  tal magnitud  que eclipse todas aquellas ideas y pensamientos que por su naturaleza contribuyen a alejarnos de nuestro ideal.

Espero que lo que lo que cada uno de los integrantes de este triángulo hayamos venido a buscar sea algo homogéneo dentro de nuestra diversidad y  sólo os pido que, tras lectura de esta plancha, cada uno de vosotros manifestéis sin ambigüedad y con valentía aquello que consideréis oportuno para evitar el fracaso de este proyecto.

En lo que a mí respecta, me uno a este proyecto con cautela pero a la vez  con determinación sin dobleces, sin cargas emocionales y en la confianza de que vosotros abordáis el proyecto del mismo modo. Sé que todos tenemos ganas de trabajar en la creación de una logia joven, libre y fraternal.

Seamos como Miguel Ángel con su capilla Sixtina

Seamos cautos, planifiquemos bien la  construcción antes de colocar las primeras piedras. Comprobemos el estado del  terreno, saneémoslo si no es de suficiente calidad y aportemos tierras de calidad hasta tener un terreno firme y compacto  donde poder edificar con seguridad.

Planeemos la construcción sin presión, siendo conscientes de que cualquier problema en la cimentación se hará más y más evidente a medida que la construcción aumente de tamaño.

Construyamos sin prisa pero sin pausa, no somos una oficina de reclutamiento ni un club de amigos. somos el germen de un proyecto  masónico que está por encima de nuestra individualidad y que perdurará de un modo u otro cuando nosotros nos hayamos ido.

Nuestra responsabilidad es la de construir con honestidad, desde nuestra libertad, para sentirnos orgullosos de que nuestra contribución a la masonería está por encima de intereses partidistas.

Para cumplir con nuestros fines es necesario ser visibles, pero también discretos

Creemos un espacio fraternal en el que todos podamos sentirnos a gusto, seamos sutiles y no creemos reglas de convivencia a nuestra medida. Creemos un espacio plural donde tan aceptable resulte una idea conservadora como una progresista, evitemos los personalismos y sobre todo  no nos empeños en dar agua a quien no tiene sed.

Seamos masones, seamos valientes y, desde nuestra  honestidad,  afrontemos  nuestras  diferencias con  fraternidad, pues sólo así conseguiremos ser fieles a nuestro propósito de formar una logia libre y fraternal.

En Zaragoza, a 20 de abril de 2017