La iniciación es sin duda la vivencia más impactante y especial que puede experimentar quien accede a la masonería. No en vano todo masón recuerda la suya con especial cariño, y resulta inevitable revivirla en cada nueva ceremonia de recepción de una persona profana que se inicia.

Publicamos en esta ocasión fragmentos de la «Plancha de impresiones» de un Aprendiz recientemente iniciado en nuestro Triángulo. Se llama Plancha de impresiones al primer trabajo escrito que deben redactar quienes acaban de ser recibidos masones.

En este trabajo debe plasmarse lo vivido durante la ceremonia de iniciación de un modo personal y completamente libre, pues será leída durante la primera reunión en la que participará el nuevo miembro. Y quémejor modo de hacerlo que con la llegada al taller del que se aspira a formar parte…

Llegué antes de hora a la cita, no podía esperar más, los nervios que tenía eran como cuando fui el primer día al colegio, la primera cita con mi pareja o el nacimiento de mi hijo. La espera fue larga, inquietante e interminable. En cuanto vi a quien es ahora mi  hermano, y me dijo: “¡acompáñame! ¿ha sido  larga la espera?” Sentí que ya empezaba todo y que no había vuelta atrás.

No obstante, antes de ser iniciado, el aspirante había pasado por lo que se conoce como «Pase bajo venda», una de las fases más llamativas del proceso de admisión de un candidato.

Las voces que me preguntaban parecían venir de todas las partes de la sala, y al estar con los ojos vendados, la percepción era casi como si estuvieran dentro de mí. No sabía qué tipo de preguntas iba a tener que responder, y fue una grata sorpresa el escuchar aquellas preguntas sobre las cosas que siempre han despertado y han tenido interés en mí. Hubo un momento en el que me saltaron las emocionas más sanas y humanas que no se despiertan en cualquier momento, ni con cualquier persona.

A partir de este punto comienza la Iniciación propiamente dicha. El contenido de la ceremonia ha sido publicado en multitud de ocasiones, por lo que es fácilmente accesible mediante una búsqueda en internet. A pesar de ello, desaconsejamos su consulta a quien pueda tener intención de solicitar su ingreso ya que de este modo se desvirtúa la intención de la iniciación, que conisite en “impactar” a quien la experimenta para que todas las enseñanzas que contiene sean aprehendidas de un modo más vivo. Si a nadie le gusta que le hagan “spolilers” de películas o series ¿por qué iba a hacérselos a si misma de una experiencia tan genuina?

Por este motivo, aunque reproducimos fragmentos de la «Plancha de impresiones», hemos omitido aquellos pasajes que se refieren explícitamente a partes concretas de la ceremonia, publicando aquellos en que se centran, precisamente, en las impresiones o sensaciones que vivió quien hoy es un masón regular y de pleno derecho.

Al decirme que me tenía que quitar un zapato, un calcetín, subir el pantalón hasta la rodilla y desabrochar la camisa, no entendía nada…me volvió a vendar los ojos y…me sentí desprotegido, incómodo, inestable e inseguro, aunque no del todo.

Saber que tenía a dos personas agarrándome del brazo y guiándome por donde iba me reconfortaba y me hacía aliviar esas sensaciones antes mencionadas. Intentaba escuchar las voces que percibía aumentadas en mi cabeza, a la vez que intentaba dejarme llevar y mantener la estabilidad mientras caminaba.

me vi a mi mismo en frente y me llegué a asustar. Parecía que mi mente estaba en un lado y mi cuerpo en otro. La imagen que llevaba, era la misma que me había puesto yo minutos antes. Continué caminando, escuchando y dejándome llevar por los que me guiaban. Fue incómodo y ajetreado el tránsito constantemente.

El Venerable Maestro habló y dijo algo así: “El enemigo no suele mostrarse de frente. El enemigo está detrás de ti, no temas ¡date la vuelta!”

Aquí, mi cabeza hizo “crack”  y aún estoy dándole vueltas a esto. Era algo que sabía e intuía, pero después de todo el día me impactó, no me lo esperaba. En ese momento me vi débil, inseguro, extraño e irreconocible. Me sentía dividido por lo que había pensado hasta ese momento y lo que me planteaba esa pregunta.

Al continuar … “ya no daba pie con bolo”, podían pasar “Dios con el diablo” y me hubiera dado igual.

Sólo tenía preguntas.

Sólo tengo preguntas.

Como viene siendo costumbre en el Gran Oriente de Francia, los talleres que formamos parte de esta federación elegimos un tema anual de entre los propuestos sobre el cual trabajamos durante el curso. Este año la decisión no ha sido fácil, dado lo interesante de todos los temas propuestos.

Las cuestiones propuestas:

Cuestión A – De interés general
¿Cómo los valores de la Francmasonería nos permiten abordar la cuestión de la discapacidad en nuestros talleres y en la sociedad?
Cuestión B – De interés masónico o simbólico
Según Blas Pascal, para creer basta con arrodillarse y orar. ¿Bastaría en Masonería con ponerse en pie y al orden para creérsela?
Cuestión C – Sobre laicidad
Entre el respeto a las libertades fundamentales y la creciente expresión de los particularismos religiosos y culturales, ¿Qué sitio hay en el mañana para la laicidad?
Cuestión D – Sobre la Paz y los Derechos Humanos
¿Son el arte y la cultura murallas sólidas contra la barbarie?
Cuestión E – Para las logias fuera de Francia
¿Hay que disolver el Tribunal Penal Internacional? ¿Qué justicia promover frente a la irresponsabilidad de los dirigentes de un mundo en crisis?

En esta ocasión nos hemos decantado por la Cuestión D, en la que ya hemos empezado a trabajar en profundidad a partir de un documento base y las aportaciones individuales emanadas del debate generado alrededor de él, que  seguirán madurandose tanto individual como colectivamente. Una vez demos finalizadas las aportaciones en el Triángulo Confederación, nuestro documento final formará parte de la mesa de trabajo sobre el tema con el resto de talleres.

El documento de síntesis emanado de nuestro trabajo en Zaragoza será publicado en este espacio web.

Al inicio de cada curso, el Gran Oriente de Francia [1] propone a sus logias varias cuestiones a estudio sobre las que reflexionar. Estos temas siempre giran alrededor de cinco categorías fijas (Interés general, Simbolismo masónico, Laicidad, Paz y derechos humanos, Cuestiones de interés para las logias fuera de Francia), y se presentan en forma de preguntas o cuestiones para las cuales se debe desarrollar una respuesta conjunta entre todos.

Así, a lo largo de las reuniones, los masones realizan ponencias individuales en la que exponen sus argumentos, y a su vez sirven para generar un debate al que aportar otros puntos de vista.

Las cuestiones propuestas:

Cuestión A – De interés general
¿Cómo afectaría la implantación de la renta básica universal a nuestra relación con el trabajo?
Cuestión B – De interés masónico o simbólico
¿Es primordial el estudio del simbolismo para el crecimiento masónico personal?
Cuestión C – Sobre laicidad
¿Cómo y en qué permite la laicidad el aprendizaje de la libertad?
Cuestión D – Sobre la Paz y los Derechos Humanos
¿Es posible mantener la paz respetando al mismo tiempo los DD.HH.?
Cuestión E – Para las logias fuera de Francia
¿La mundialización económica deja espacio a las culturas locales?

 

En el Triángulo Confederación, este curso trabajaremos sobre la cuestión de la paz y los Derechos Humanos, concretamente sobre la posibilidad de mantener la paz sin vulnerar estos derechos. La cuestión ha sido puesta sobre la mesa a raíz de las últimas oleadas de atentados y los movimientos migratorios generados por la/s guerra/s en Oriente Próximo.

A final de curso publicaremos las conclusiones de nuestro trabajo sobre este tema.

 

1. Concretamente las propone el Convento (la convención anual en la que se reunen los delegados de todas las logias integrantes de la federación), mediante un proceso de selección de entre todas las cuestiones propuestas por las logias.