• Masones famosos Clara Campoamor

    Cinco masones famosos

    Las listas de masones famosos abundan en Internet y en publicaciones en papel. Conocer qué personajes destacados del ideario colectivo han pertenecido a la francmasonería despierta curiosidad entre masones y profanos.

    La francmasonería la formamos mujeres y hombres de toda condición, que tenemos en nuestro ánimo mejorarnos para mejorar la sociedad.

    Debería ser algo anecdótico constatar esto. Siendo así (y también por una cuestión meramente estadística), no debe extrañar que algunos de los miembros de la masonería hayan destacado en sus respectivos campos.

    Por otra parte, a menudo se atribuye la pertenencia a personajes que nunca han sido masones, incluso desde dentro de la propia masonería. Algunos ejemplos de personajes supuestamente masones que nunca lo han sido podrían ser Louis Armstrong o el Conde de Aranda en España, de quienes a fuerza de repetir el dato sin aportar prueba alguna han acabado siendo «iniciados por comunicación».

    Las logias expiden documentos, como pasaportes y diplomas, que se entregan a los propios miembros para poder confirmar su pertenencia. Estos documentos son la llave para confirmar la pertenencia de alguien a la francmasonería. Los personajes que aparecen a continuación son una pequeña selección de masones confirmados, que han destacado en ámbitos muy diversos: música, deporte, derecho, ciencia y política.

  • Plaza Europa Zaragoza

    El simbolismo masónico en la Plaza de Europa de Zaragoza

    La Plaza de Europa en Zaragoza es uno de los lugares que reúne más símbolos relacionados con la masonería en Aragón. Aquí los explicamos.

    Cuenta la leyenda que los tentáculos de la masonería lo abarcan todo. Los nombres de grandes políticos, personajes ilustres e incluso monarcas, suenan entre los miembros de nuestras logias, se nos acusa de dominar la política de los estados a nuestro antojo y de ostentar las más altas posiciones en los lobbies de poder en la sombra. En Estados Unidos, país fundado por Francmasones, – esta vez ya, sin lugar a dudas y alejándonos de todas las leyendas urbanas sobre la Francmasonería – podemos reconocer muchos símbolos que se ubican desde en los billetes de sus dólares hasta en los monumentos que representan a la nación en su capital, Washington D.C. 

    La masonería utiliza los símbolos, entre otras cosas, tanto para que sus miembros podamos identificarnos como para estudiar su significado metafórico y aplicarlo a nuestro desarrollo personal «pulir la piedra bruta» como le llamamos. En otros países donde la llegada de las nuevas democracias no fue tan tardía como en España es normal incluso ver el mítico símbolo de la escuadra y el compás en la cabecera de las puertas de las sedes de las diferentes Logias y Federaciones. 

    Sin embargo, en nuestro país es algo muy infrecuente. La represión durante la dictadura franquista hacia nuestra sociedad y el extenso poder del catolicismo, cuya doctrina se puede decir que en muchos dogmas es prácticamente antagónica a la que pretende suscitar la masonería, puede que hayan sido los culpables de que la parafernalia masónica sea un tema tabú en nuestro territorio. 

    Aun así, los ojos bien entrenados aún es posible que descubran en nuestra modesta capital del Ebro monumentos y obras civiles que de manera muy oculta muestran algunos de esos símbolos tan escondidos. Tal vez para no ser victimas del señalamiento social y de la persecución o quizá como una manera de demostrar su presencia unicamente a correligionarios entendidos en lugares donde no se esperaba que pudieran estar.

  • San Juan de la Unión sincera (representación)

    Las logias masónicas en Aragón y Zaragoza (I) – San Juan de la Unión Sincera (1813)

    La primera entidad masónica que se puede datar en Zaragoza es la logia «San Juan de la Unión Sincera», en el año 1813. Perteneció al Gran Oriente de Francia.

    La historia masónica de Aragón debe comenzar a escribirse a partir del siglo XIX puesto que, hasta ese momento, se podría decir que era una tierra virgen. No obstante, cabe reseñar la efeméride del conde de Aranda, cuya enigmática vinculación con la masonería ha hecho correr ríos de tinta más cercanos a la ficción histórica que a fundamentos plenamente contrastados. Si hubo una difusa vinculación real del conde de Aranda con la masonería, desde luego, esas aventuras quedaron más vinculadas al Madrid de la corte, tanto en sus servicios a Carlos III como a Carlos IV o al París del siglo XVIII, que propiamente a Zaragoza. Prueba de esto es que no queden evidencias  previas de ninguna logia creada por el conde en la Zaragoza dieciochesca.

    La logia «San Juan de la Unión Sincera» fue traída por el 70º Regimiento de Infantería de Línea de la Grande Armée de Napoleón Bonaparte, en el contexto de la guerra de la Independencia Española (1808-1814). La logia comenzó sus trabajos en enero del 1813, poco antes de integrarse formalmente en el Gran Oriente de Francia. Ésta nunca fue constituida con las premisas de ser una logia exclusivamente militar o de miembros franceses, sino que desde su génesis tuvo el deseo de acoger tanto a civiles franceses como a españoles. A parte de servir como punto de reunión, de ayuda y solidaridad entre soldados, la logia también tenía entre sus objetivos traer a los zaragozanos los albores de los nuevos movimientos intelectuales europeos. Corrientes humanísticas, técnicas y científicas basadas en el empirismo, la razón o el cientifismo, que se condensaron en lo que hoy se conoce como la Ilustración.

  • caballeros de la noche cuadro logia

    Las logias masónicas en Aragón y Zaragoza (II) – Caballeros de la Noche (1869-1886)

    Entre la primera logia establecida en Zaragoza, San Juan de la Unión Sincera en 1813 y los inicios de la logia «Caballeros de la Noche» pasan más de 50 años de duras convulsiones sociales y políticas en España sin constancia de masonería en Aragón.

    Desde el final de la Guerra de Independencia (1808-1814) hasta los primeros datos que se tienen de la logia «Caballeros de la Noche» (afiliada al Gran Oriente Lusitano Unido) se suceden varios eventos clave. La reposición de la monarquía absolutista con la intervención de los Cien mil Hijos de San Luis y el reinado de Fernando VII y la vuelta de una inquisición férrea, que no solo abordaba aspectos religiosos sino que se entrometió de lleno en cuestiones políticas.

    Además, a la muerte de Fernando VII, y debido a la fragmentación social por la derogación de la Ley Sálica a favor de su hija Isabel II, se sucedieron desde 1833 un total de tres guerras que enfrentaron a carlistas con isabelinos por el trono de España. Estas guerras marcarían la distinción entre conservadores y liberales, que se mantendría con una plena vigencia a lo largo del siglo XIX en casi todos los aspectos sociales, hasta tal punto que moldearían conceptualmente el espectro político español.

    Los inicios de la segunda logia masónica en Aragón

    La fundación de la logia «Caballeros de la Noche» no queda datada directamente, sino que más bien se utiliza el año 1869 como una fecha aproximada, arrojada por los datos indirectos que se poseen de fallecimientos de algunos de sus miembros. La primera documentación directa que se conserva de la logia data de 1875.

  • Mujeres en el Gran Oriente de Francia

    La extraña historia de la mayor federación masónica adogmática y su relación con las mujeres.

    Si bien es cierto que desde su creación hasta el comienzo del siglo XXI, el Gran Oriente de Francia ha sido una federación de logias formada únicamente por hombres, también lo es que desde sus inicios ha buscado fórmulas para poder acercar la masonería a las mujeres. Con mayor o menor fortuna, lo reconocemos.

    Masonería de adopción

    En los siglos XVIII y XIX, el acceso de las mujeres a la masonería tomaba la forma de una tutela paternalista.

    No era, desde luego, una verdadera masonería emancipadora. Así, en 1775, el Gran Oriente reconoce formalmente la conocida como «Masonería de Adopción» y regula la organización de las logias de mujeres, para «rodearlas de suficientes garantías de moralidad» (sic).

  • Entrevista al masón – Compañero

    Continuando con las entrevistas personales a masones, en esta ocasión responde a las 33 preguntas propuestas un miembro del Triángulo Cierzo con el grado de Compañero masón.

    ¿Cuánto tiempo llevas en masonería?

    Un año y medio

    ¿Cuál es tu grado?

    Compañero

    ¿Qué es para ti la masonería?

    Una escuela de vida, en la que preguntas para buscar la respuesta.

  • mandil masón

    Entrevista al masón – Maestro

    Publicamos por primera vez en nuestro espacio una entrevista a un masón. En esta ocasión, un maestro del Triángulo Cierzo responde a 33 preguntas sobre su pertenencia a la masonería. Adoptamos este formato de Logia Mozart (Madrid), que nos lo han cedido amablemente.

    ¿Cuánto hace que eres masón?

    Casi 20 años

    ¿Cuál es tu grado?

    Maestro

    mandil masón

    ¿Qué es para ti la masonería?

  • Impresiones de iniciación

    La iniciación es sin duda la vivencia más impactante y especial que puede experimentar quien accede a la masonería. No en vano todo masón recuerda la suya con especial cariño, y resulta inevitable revivirla en cada nueva ceremonia de recepción de una persona profana que se inicia.

    Publicamos en esta ocasión fragmentos de la «Plancha de impresiones» de un Aprendiz recientemente iniciado en nuestra Logia. Se llama Plancha de impresiones al primer trabajo escrito que deben redactar quienes acaban de ser recibidos masones.

    En este trabajo debe plasmarse lo vivido durante la ceremonia de iniciación de un modo personal y completamente libre, pues será leída durante la primera reunión en la que participará el nuevo miembro. Y qué mejor modo de hacerlo que con la llegada al taller del que se aspira a formar parte…

    Llegué antes de hora a la cita, no podía esperar más, los nervios que tenía eran como cuando fui el primer día al colegio, la primera cita con mi pareja o el nacimiento de mi hijo. La espera fue larga, inquietante e interminable. En cuanto vi a quien es ahora mi  hermano, y me dijo: «¡acompáñame! ¿ha sido  larga la espera?» Sentí que ya empezaba todo y que no había vuelta atrás.